Diciembre 2007


Eran aproximadamente las 10 de la noche de hoy domingo. Yo estaba trabajando con la computadora, preparando una clase que debo tener dentro de unos días. Revisaba algunas páginas en internet tratando de obtener la información necesaria para el tema.

Es una ya costumbre que cuando trabajo en internet abro el messenger. A veces se conectan algunos amigos, otras veces familiares, pero también lo hacen ya algunos pacientes, quienes conocen mi correo electrónico, y saben que a esa hora pueden encontrarme en línea.

En esta oportunidad una joven paciente ingresa al messenger y me pregunta si puede interrumpirme. Claro, como no, le respondo, agregando que siempre es grato establecer comunicación con los pacientes.

Me manifiesta estar muy preocupada por un incidente que ha tenido hace unos meses en una discoteca, donde le parece haber sentido “un pellizcón” mientras bailaba. En realidad me expresaba que tenía el temor que pudiera tratarse mas bien de una aguja, tal como ha podido ver en algunos noticieros televisivos, quienes daban cuenta de un presunto psicópata que estaba atemorizando a personas que acudían a estos establecimientos.

En esta conversación en línea iba preguntando algunos datos que permitiera precisar mejor el incidente. En realidad –señala- que en el momento mismo no le dio mayor importancia, sino cuando al sentarse con sus amigos les hace el comentario. A partir de ese momento se apoderó de ella el temor que ese personaje que inmediatamente desapareció la haya pinchado con una aguja, aún cuando me dice “…no lo sentí como aguja, sino como pellizcón”.

Le pregunto luego acerca del tiempo trascurrido desde aquel incidente y me responde que hace unos tres meses, y que ha estado tratando de indagar por su cuenta a través de internet sobre este particular y que tal vez sea conveniente –para su tranquilidad y la de sus padres- descartar el contagio por VIH.

Seguimos conversando a través del messenger sobre lo que habría que hacer; me pregunta sobre el famoso “periodo de ventana” y  terminando diciendo: “Espero que todo me vaya bien y que injusto seria q me pasara algo”.

Cuenta la tradición que, tras reconocerse su inocencia y ser liberado, el día 11 de diciembre de 1576, al reintegrarse a su cátedra en la Universidad de Salamanca, Fray Luís de León dio un magnífico ejemplo de estoicismo iniciando su clase con la frase: “Dicebamus hesterna die…” , que podría traducirse por : Como decíamos ayer…”.

Había estado durante 4 años en la cárcel por traducir al castellano (una lengua vulgar) sin autorización de sus superiores, el Cantar de los Cantares de Salomón, uno de los libros de la Biblia. Al obtener la libertad se le recibió triunfalmente en Salamanca y al tomar posesión de su cátedra, inició sus explicaciones con la célebre frase.

Esta histórica frase vino a mi memoria este viernes al reiniciar las clases de Epidemiología con las alumnas de la Escuela de Enfermería de la Universidad de San Marcos, luego de levantada la huelga de los docentes universitarios.

En la fase introductoria, comenté rápidamente con los estudiantes la historia de esta frase y las razones por las que recordando a tan ilustre maestro las pronunciaba en esta oportunidad.

A partir de la entrevista que me hiciera el sábado 15 de diciembre, Juan Carlos Lujan, periodista del diario El Comercio y profesor de la Universidad Católica (PUCP) en relación a los médicos y la blogósfera, he tenido gratas comunicaciones de colegas médicos que también usan esta herramienta, cuyas direcciones coloco en este post.

Una de ellas es la de Juan Carlos Custodio de la norteña y cálida ciudad de Chiclayo, quien publica un blog: Herramientas en Internet para médicos (http://jjcustodio.edublogs.org/).

Igualmente Víctor Castilla Yataco, ex-alumno de San Fernando UNMSM de la promoción 1997, quien tiene un blog llamado Web 2.0 and Medicine (http://web2097.blogspot.com) con el cual trata de difundir el uso del internet como herramienta útil para la practica clínica.

En mi hospital está Eugenio Vargas, cirujano general, quien a través de blog Cirugía en el Arco Iris, está presentando sus casos quirúrgicos.

Los blogs e Internet 2.0

Hace poco, los egresados del Programa de Gobernabilidad de la Pontificia Universidad Católica (PUCP) fuimos convocados por esta casa de estudios para asistir a la presentación del tema “Tecnología de Información y Comunicación e Interactividad social”, a cargo de Julie Barko del Institute for Politics Democracy & The Internet, of the George Washington Unversity.

La ponente ha resaltado el papel que viene adquiriendo Internet 2.0 en las comunicaciones, en la buena gobernanza y la política inteligente. Esta tendencia ha dado lugar al surgimiento incesante de nuevas aplicaciones web que han determinado un cambio profundo en la participación ciudadana, creando comunidades en línea. En este nuevo concepto se cambia sustancialmente el rol del usuario de la web, pasando de lector al de escritor/lector, uno de cuyos máximos exponentes son los blogs.

Como consecuencia de ello, los ciudadanos están incrementando su participación en la vida cotidiana a través de sitios web de redes sociales llamados Web 2.0. Facebook, You Tube, Slideshare, My Space, Hi5 y, muchos otros, sobre todo para hacer llegar sus puntos de vista a los gobernantes, buscando que estos sean más transparentes, convirtiéndose en una importante masa crítica que va a fiscalizar permanentemente a quienes dirigen los diferentes organismos de gobierno.