Enero 2009


Cómo entender la irracionalidad de la clase gobernante israelí que busca llevar a los límites infrahumanos más extremos las condiciones de vida en la zona palestina de la franja de Gaza.

Como seres humanos no podemos permanecer indiferentes ante una clara política genocida llevada a cabo por los halcones del sionismo.

La guerra de por sí conlleva deterioro de las condiciones de vida. No sólo se trata que el bombardeo incesante a que está sometida una población indefensa mata diariamente a población civil, incluida mujeres y niños palestinos, sino que además se mantiene el bloqueo humanitario de paso de alimentos. Los servicios básicos están colapsados generando graves riesgos para la salud de una población condenada también a la hambruna y a la desnutrición crónica. También se destruye escuelas, hospitales, mercados, es decir se busca intencionalmente eliminar las mínimas condiciones vida en esta zona y hacer nula la posibilidad de trabajo.

Estamos pues, ante un crimen de lesa humanidad.

Gaza libre

Querida Mercedes Sosa:

Leímos que planea cantar en un recital en Israel. Le escribimos para pedirle que cancele su visita.

No permita que su arte se transforme en embajador de la opresión, limpieza étnica, asesinatos y usurpación de tierras mediante una función de recital en Israel.

¿Cómo cantará usted “Cuando tenga la tierra” en un Estado devoto de las expropiaciones de las tierras de los campesinos, sus ciudadanos originarios?

¿Cómo cantará usted “Honrar la vida” para el disfrute de una audiencia que manda a sus jóvenes a destruir las vidas de los pobladores originarios de Palestina?

¿Cómo cantará usted “Hermano dame tu mano” en un Estado donde o solamente existen leyes diferentes para judíos y palestinos, sino también diferentes rutas, un estado que mantiene a cuatro millones de palestinos virtualmente enjaulados detrás de muros y puestos de control, y otros millones más como refugiados y sin permiso de retorno?

¿Cómo cantará usted “Sobreviviendo” en una sala de conciertos segura, a media hora de distancia de comunidades devastadas?

¿Cómo cantará usted “Alfonsina y el mar” en un lugar donde está prohibido a los niños palestinos ver el mar?

¡No permita que su voz se vea mancillada por colaborar con esta opresión! ¡No cante en Israel! ¡No le falle a la lucha por la libertad e igualdad en Palestina! ¡No traicione al pueblo cuyos ecos de lucha están tan cercanos a la lucha de los pueblos de América Latina!

Carta firmada por miles de personas en todo el mundo