Leoncio Kisilevich, descansa en paz Hoy domingo, con los sorbos de café del desayuno dominical, leía el diario El Comercio que minutos antes nos había entregado el canillita de la esquina. Encontramos con sorpresa que el nombre de un amigo aparecía en la sección defunciones. Nos enteramos que Leoncio Kisilevich había fallecido el 31 de octubre último.Mi memoria se inundó de recuerdos de tan ilustre médico del hospital. Recordamos por ejemplo, que cuando llegamos como residentes al hospital, Leoncio Kisilevich era un reconocido urólogo del San Juan. Para entonces era aún fuerte el ambiente de separación entre el San Juan y el Carrión.Nos enteramos que los médicos del San Juan habían llegado con la universidad. Diríamos que eran los “fundadores” del hospital San Juan de Dios del Callao, un hospital creado en convenio con la universidad de san marcos. Si bien encontramos ya un hospital unificado con dos sectores, existían aún dos servicios de urología, como también dos servicios asistenciales de casi todo.Vimos entonces durante todos los años caminar su figura señorial en los ambientes académicos y gremiales.Leoncio Kisilevich se ha ido. Como ocurre con todas las personas trascendentes, su figura, y sus recuerdos permanecerán siempre vivos en quienes tuvimos admiración por su contribución al hospital.Leoncio Kisilevich, descansa en paz 

“No son los muertos los que en dulce calmala paz disfrutan en la tumba fría, muertosson los que tienen muerta el alma y viven todavía. No son los muertos, no, los que recibenrayos de luz en sus despojos yertos;los que mueren con honor son los vivos,los que viven sin honor son los muertos. 

La vida no es la vida que vivimosla vida es el honor, es el recuerdo,por eso hay muertos que en el mundo viveny hombres que viven en el mundo muertos”Gustavo Adolfo Bécquer