Servicio de Cardiolog�a del Hospital CarriónA propósito de la exposición que esta semana hiciera el Servicio de Cardiología en las ya clásicas actividades científicas de los miércoles, organizadas por el departamento de medicina, creemos que es más necesario que nunca reformular la misión de los hospitales de nivel III.  

Los encargados de la gestión parecen andar perdidos en un FODA absurdo que ve como “competidores” a establecimientos de salud de nivel I ó II de la Región Callao, con el enfoque errado que estos serían los responsables de la caída de la consulta externa del hospital.  

En un sistema de referencia y contrarreferencia, el hospital III se convierte en cabeza de red y debe fortalecer su capacidad resolutiva, de manera que no puede suponer que la consulta de capa simple, o de baja complejidad deba ser su principal foco de atención, aún cuando debe tomarse en cuenta que existe un tema de expectativas del usuario, conocidas como los “gustos y preferencias del consumidor”, que los lleva a acudir al hospital por patologías susceptibles de ser atendidas adecuadamente en los centros de salud, pero que desean una atención diferente, aún para esa capa simple, a pesar que les genera un costo de oportunidad mayor.  

El hospital Carrión está llamado a atender la capa compleja y las complicaciones de las enfermedades crónicas no trasmisibles, las cuales tendrán un incremento natural en su incidencia debido al aumento de la expectativa de vida de la población chalaca.  

Es importante tomar en cuenta que el análisis del entorno nos revela un cambio del perfil epidemiológico de la región, y que estamos en un proceso de aseguramiento progresivo, que tiene ya sus primeras expresiones en el seguro integral de salud y en el seguro semi-contributivo, para quienes los financiadores reclamarán atención a todo costo y de acuerdo a protocolos de atención, por lo cual el servicio de cardiología –al igual que las otras especialidades- debe formular su plan estratégico acorde con estas nuevas características de la demanda potencial, que incluya a los servicios críticos de niños y adultos, y “presionar desde abajo” elaborando proyectos de mejoras de sus capacidades operativas utilizando el diseño del marco lógico, considerando que existen fortalezas regionales que no son aprovechadas, por falta de liderazgo en salud.