El Cuerpo Médico del Hospital Naval acaba de organizar un interesante evento denominado “Manejo Integral del Paciente con Enfermedad Terminal”. Uno de los conferencistas fue ex-decano del Colegio Médico, Dr. Patricio Wagner, especialista en bioética.

El destacado ponente, señaló la existencia de una contradicción entre el Bien Propio y el Bien Común, y que él, como bioeticista optaba por el bien propio. Expuso algunos ejemplos, alguno de los cuales con implicancias políticas.

En un correo remitido a los organizadores del curso, felicitándolos por el éxito del evento, les mencioné mi discrepancia con el Dr. Wagner, justamente en relación a esta contradicción. Por cierto que es lícito tomar posición sobre este particular.

En defensa de la salud pública

Para entender mejor esta contradicción, podríamos basarnos en la reciente decisión tomada por el gobierno británico de prohibir fumar en lugares públicos, y que rige desde hoy a partir de las seis de la mañana. El gobierno espera que la prohibición ayude a los fumadores a dejar el hábito, y desaliente a los jóvenes antes de que se aficionen al tabaco.

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Esta medida ha provocado protestas de fumadores y quienes la ven como una intromisión de lo que consideran un “Estado-niñera”; y la Corte Suprema ha recibido un recurso de inconformidad legal de la organización Freedom to Choose (Libertad de Elegir), que sostiene que la nueva ley contraviene la Convención Europea de los Derechos Humanos.

Aquí se expresan con nitidez ambos conceptos: El bien común es la decisión del estado británico orientada a proteger la salud pública; en tanto que el bien propio está representado por los fumadores que cuestionan esta determinación en nombre de la sagrada libertad de elegir aquello que inclusive puede afectar a los demás.

Como puede observarse, el bien propio tiene pues esos riesgos, de inclusive desconocer la otredad. Por ello, en estas decisiones, creo necesario optar por el bien común, por cuanto representa la defensa de la salud pública.

Posición del Colegio Médico Británico

Recordemos que en 1951 el doctor Richard Doll y el profesor Austin Bradford Hill conducen el primer estudio epidemiológico a gran escala para establecer el vínculo entre fumar y el cáncer de pulmón; y que en 1962, un informe del Real Colegio Médico del Reino Unido concluye que fumar es causa de cáncer de pulmón y bronquitis, y probablemente contribuye a la enfermedad cardiaca coronaria, recomendando leyes más estrictas acerca de la venta y publicidad del cigarrillo.