Habíamos sido invitados a colaborar con el Centro Preuniversitario para el examen parcial que debía tomarse hoy a los estudiantes de la PRE.La entrada estaba programada para las 7 a.m. A esa hora, los alumnos ya estaban haciendo cola para ingresar. Una llovizna persistente caía sobre la ciudad. Se les veía bastante abrigados, y muchas de las chicas tenían guantes de lana. El frío era intenso.

Una vez ingresados a las aulas, se les indica el asiento que les corresponde. En los pasillosSintomáticamente, piden permiso para ir al baño, y luego prefieren estar en los pasillos hasta la hora misma del inicio de la prueba.

Al invitárseles a pasar y esperar dentro del aula, les pregunto cuál era la razón por la que preferían esperar en los pasillos.

Casi al unísono me contestan que de esa manera tratan de neutralizar el estrés, ya que esperan conversando en grupos, y hasta se cuentan chistes para mantenerse  despejados.

De acuerdo a la cartilla que se nos entrega, sólo hasta 5 minutos antes de la prueba pueden salir a los baños. De manera que al hacerles el anuncio, todos los alumnos casi como impulsados por un resorte se levantaron de sus asientos, y presurosos, “patizambos”, salieron raudos a eliminar el estrés en los baños.