Cuenta la tradición que, tras reconocerse su inocencia y ser liberado, el día 11 de diciembre de 1576, al reintegrarse a su cátedra en la Universidad de Salamanca, Fray Luís de León dio un magnífico ejemplo de estoicismo iniciando su clase con la frase: “Dicebamus hesterna die…” , que podría traducirse por : Como decíamos ayer…”.

Había estado durante 4 años en la cárcel por traducir al castellano (una lengua vulgar) sin autorización de sus superiores, el Cantar de los Cantares de Salomón, uno de los libros de la Biblia. Al obtener la libertad se le recibió triunfalmente en Salamanca y al tomar posesión de su cátedra, inició sus explicaciones con la célebre frase.

Esta histórica frase vino a mi memoria este viernes al reiniciar las clases de Epidemiología con las alumnas de la Escuela de Enfermería de la Universidad de San Marcos, luego de levantada la huelga de los docentes universitarios.

En la fase introductoria, comenté rápidamente con los estudiantes la historia de esta frase y las razones por las que recordando a tan ilustre maestro las pronunciaba en esta oportunidad.