Eran aproximadamente las 10 de la noche de hoy domingo. Yo estaba trabajando con la computadora, preparando una clase que debo tener dentro de unos días. Revisaba algunas páginas en internet tratando de obtener la información necesaria para el tema.

Es una ya costumbre que cuando trabajo en internet abro el messenger. A veces se conectan algunos amigos, otras veces familiares, pero también lo hacen ya algunos pacientes, quienes conocen mi correo electrónico, y saben que a esa hora pueden encontrarme en línea.

En esta oportunidad una joven paciente ingresa al messenger y me pregunta si puede interrumpirme. Claro, como no, le respondo, agregando que siempre es grato establecer comunicación con los pacientes.

Me manifiesta estar muy preocupada por un incidente que ha tenido hace unos meses en una discoteca, donde le parece haber sentido “un pellizcón” mientras bailaba. En realidad me expresaba que tenía el temor que pudiera tratarse mas bien de una aguja, tal como ha podido ver en algunos noticieros televisivos, quienes daban cuenta de un presunto psicópata que estaba atemorizando a personas que acudían a estos establecimientos.

En esta conversación en línea iba preguntando algunos datos que permitiera precisar mejor el incidente. En realidad –señala- que en el momento mismo no le dio mayor importancia, sino cuando al sentarse con sus amigos les hace el comentario. A partir de ese momento se apoderó de ella el temor que ese personaje que inmediatamente desapareció la haya pinchado con una aguja, aún cuando me dice “…no lo sentí como aguja, sino como pellizcón”.

Le pregunto luego acerca del tiempo trascurrido desde aquel incidente y me responde que hace unos tres meses, y que ha estado tratando de indagar por su cuenta a través de internet sobre este particular y que tal vez sea conveniente –para su tranquilidad y la de sus padres- descartar el contagio por VIH.

Seguimos conversando a través del messenger sobre lo que habría que hacer; me pregunta sobre el famoso “periodo de ventana” y  terminando diciendo: “Espero que todo me vaya bien y que injusto seria q me pasara algo”.