Era aproximadamente la 1 y media de la tarde del viernes pasado cuando por los parlantes del hospital se repetía insistentemente que debía acercarme a la zona de parqueo de autos, ¡¡¡URGENTE!!!

Un grupo de vigilantes y varios amigos llegaron al lugar donde yo me encontraba, insistiendo que debía acercarme en el acto porque mi carro estaba con la luna posterior rota. El auto lo había dejado ese día en el mismo lugar donde habitualmente lo estaciono.

Todavía no terminaba mi labor y pedí a los vigilantes que se encargaran del auto, que yo me acercaría apenas termine.

Al llegar a la zona de parqueo tuve que abrirme paso entre una multitud que hacía los más diversos comentarios sobre los hechos. Pude constatar que la luna estaba hecha añicos debido al impacto producido por una varilla de fierro de aproximadamente metro y medio de longitud que aún permanecía clavada en el techo del vehículo.

Casual o intencional? That is the question.

Me asaltó esta duda hamletiana.

Ya había llegado un patrullero con dos policías y luego se acercaría un periodista del Diario “El Callao” quien sostenía la teoría del atentado contra el auto, como un claro mensaje hacia mi persona.

Le dije que felizmente la vida me ha permitido tener la evidencia que mis “núcleos paranoides” están bastante minimizados y que por tanto me parecía que se trataba simplemente de un hecho accidental. Así aparecería al día siguiente en la nota periodística.

El asunto era el contexto en que esto sucedía.

Un elemento que se tomaba como referencia en este análisis lo representaba el contexto en que esto había sucedido, porque yo me encontraba en un lugar expectante en el concurso para director del hospital. El ranking publicado a esa fecha me ubicaba en el primer lugar.

A partir de ese momento, mi celular se llenó de mensajes de texto solidarizándose con mi persona. Las llamadas telefónicas tenían el mismo sentido. La gente comentaba el hecho y me daba su percepción del mismo. Uno de ellos hizo un esquema donde describía cómo cae una varilla por acción de la gravedad y que en este caso había descrito un arco, argumentando su tesis de un atentado.

Creo que con el tiempo llegaremos a conocer la verdad.