Cómo entender la irracionalidad de la clase gobernante israelí que busca llevar a los límites infrahumanos más extremos las condiciones de vida en la zona palestina de la franja de Gaza.

Como seres humanos no podemos permanecer indiferentes ante una clara política genocida llevada a cabo por los halcones del sionismo.

La guerra de por sí conlleva deterioro de las condiciones de vida. No sólo se trata que el bombardeo incesante a que está sometida una población indefensa mata diariamente a población civil, incluida mujeres y niños palestinos, sino que además se mantiene el bloqueo humanitario de paso de alimentos. Los servicios básicos están colapsados generando graves riesgos para la salud de una población condenada también a la hambruna y a la desnutrición crónica. También se destruye escuelas, hospitales, mercados, es decir se busca intencionalmente eliminar las mínimas condiciones vida en esta zona y hacer nula la posibilidad de trabajo.

Estamos pues, ante un crimen de lesa humanidad.

Gaza libre