La generación espontánea antiguamente era una creencia popular profundamente arraigada. La observación superficial indicaba que surgían gusanos del fango, moscas de la carne podrida, organismos de los lugares húmedos, etc. Así, la idea de que la vida se estaba originando continuamente en la Tierra a partir de esos restos de materia orgánica se estableció como dogma en la ciencia. Hoy en día la comunidad científica considera esta idea una pseudociencia.

Algo de esto parecería estar ocurriendo en el caso de la denominada “Gripe porcina”, conocida ahora como Influenza A H1N1, donde la información oficial se reduce al conteo de número de casos.

Que hay de la causalidad?

Resulta necesario que empecemos a ahondar en teorías causales, para lo cual resulta útil recurrir a las herramientas de la epidemiología. Alguna información la encontramos en los medios alternativos, aún cuando resulta necesario separar el trigo de la paja.

A partir del caso inicial podemos ir desmadejando el problema siguiendo las 3 variables de la epidemiología descriptiva: tiempo, espacio y persona, así como los condicionantes sociales, los factores predisponentes y desencadenantes.

Caso Índice

El primer caso diagnosticado de Influenza A H1N1 ocurrió el 2 de abril de 2009 en México en la comunidad de La Gloria, del estado de Veracruz; siendo Edgar Enrique Hernández, un niño de cinco años de esa población, quien ha sido identificado ‘oficialmente’ como el primer afectado por el virus H1N1.

Por qué ese niño y por qué La Gloria?

La Gloria. MéxicoLa Gloria es un pequeño pueblo de Veracruz, colindante con Puebla cuya población la constituyen campesinos empobrecidos. En esa zona se ha instalado desde en 1994 la empresa Granjas Carroll de México SA, cuyo rubro es la crianza de cerdos.

La relación de la población con esta empresa no es buena, habiéndose producido la protesta por la instalación de esta granja, alegando que los restos de sus 500 mil cerdos contaminaban la tierra, el aire y el agua.

Resulta conveniente analizar si estas condiciones pudo ser el laboratorio perfecto para que se produzca esta mutación viral que tiene dos genes de virus de la influenza, así como genes de aves y seres humanos. Los científicos denominan a este tipo “virus reordenado” cuádruple.

Urge una investigación transparente

En el caso específico de la influenza porcina en México, urge conocer con mayor detalle los factores que desde la prensa independiente se señalan, de manera que en esta etapa de la globalización ese cambio en la transparencia podría comenzar si se impulsa una meticulosa investigación independiente sobre los criaderos industriales de puercos y pollos en Veracruz.