Desde el Hospital Ventanilla venimos mostrando nuestra preocupación por la posición asimétrica que en el ambiente laboral se encuentran los trabajadores contratados, pues como es público y notorio, en la administración pública existe una categorización de trabajadores en nombrados y contratados, que –si bien es cierto- no depende de nosotros pues las normas son dadas en el parlamento y aprobadas por el ejecutivo, soy un firme convencido que los funcionarios podemos tomar algunas acciones que mitiguen esta disparidad, máxime cuando estamos ad portas de las fiestas de navidad y fin de año.

Sin ser humano no hay proceso productivo

La teoría administrativa señala que el recurso humano es el activo más importante de las instituciones; también hablamos del cliente interno, etc. Sin embargo, en la práctica muchas veces esto se convierte en fraseología hueca que solo circula en ambientes académicos quedando en la práctica como letra muerta, lo que obliga a dar muestras visibles de la coherencia entre teoría y práctica.

Inclusive, con la modernidad podemos incorporar mucha tecnológica (deseable), pero finalmente quienes operan los procesos son personas.

La solidaridad es inherente al liderazgo

La solidaridad es un valor consustancial al desarrollo del ser humano desde que éste puso sus pies sobre la tierra. El hombre solo no hubiera podido dominar la naturaleza y ponerla a su servicio.

Es en nuestro andar por la historia que las mezquindades hacen que prevalezcan los antivalores, “fortalecidos” por un enfoque equivocado de la cultura del éxito.

En este marco de ideas, en el Hospital Ventanilla hemos organizado para este sábado 12 de diciembre una Mega Actividad que comprende una Feria de Salud, con gymkanas, viandas, etc. lo cual debe terminar en un Bingo, cuya finalidad es recaudar fondos para entregar a cada trabajador contratado de nuestra institución un PAVO NAVIDEÑO que permita hacer de la cena pascual un momento de gratitud entre hermanos.

Ya nos hemos sentado

mucho a la mesa, con la amargura de un niño

que a media noche, llora de hambre, desvelado

Cesar Vallejo