Hace unos días, les decíamos a los integrantes de nuestra brigada sanitaria, que en la lucha contra las enfermedades debemos aprender a tomar en cuenta los 2 enfoques para el cuidado de la salud: el enfoque clínico y el enfoque epidemiológico.

Es innegable que los hospitales cualquiera sea su magnitud, son un importante foco de atención para estudiantes y profesionales así como también la población, lo cual se explica por la MISION que cumplen en la estructura del sistema sanitario.

En cambio, el trabajo epidemiológico tiene otras características: es silencioso y se diseña en gabinetes donde se define una estrategia que luego se efectiviza como trabajo de campo. Su impacto es la disminución del número de casos.

Dos enfoques que se complementan

Bajo el enfoque clínico el manejo del CASO es importante; y para ello se requiere la pericia del médico y su arsenal de conocimientos adquiridos en las escuelas de medicina. Así, el ojo clínico es histórico, aún cuando ahora con el desarrollo de la tecnología en salud estamos ante el riesgo de caer en la pereza clínica, pero ese es otro tema sobre el cual escribiremos en su momento.

El otro enfoque en el proceso salud – enfermedad es el enfoque epidemiológico, que tiene como misión -aunque suene paradójico- EVITAR que aparezca el caso clínico, teniendo entonces como objetivo que no se produzca la enfermedad y su valor social radica en ello justamente, evitar los costos sociales de las enfermedades, tanto para la familia como para el estado.

La experiencia de la “Gripe porcina”

Estando al primer año de la aparición de esta gripe que puso a México al borde la catástrofe económica, es conveniente reflexionar sobre los costos de las epidemias. Finalmente no se cuantos millones de dólares de pérdida tuvo el hermano país de Emiliano Zapata

Lo sufrimos también los peruanos con la epidemia del cólera, cuando nuestras exportaciones de espárragos, por ejemplo, eran víctimas de una guerra sucia en el mercado europeo y el turismo hacia nuestro país se vio fuertemente afectado. Estábamos en ese entonces –como hace 1 año, México- en la lista de países no recomendados para el turismo.

Por tanto, el amortiguamiento a los daños de la economía empieza con fortaleciendo la acción epidemiológica.

El “niño cero” en la epidemia de Influenza A H1N1

Los diarios del mundo hablan en estos días de Edgar Hernández, de 5 años, el “niño cero”, como se conoce ya al presunto primer contagiado con el virus de la gripe porcina en México. Hace 1 año fue identificado también en una protesta de su comunidad rural contra las granjas de cerdos asentadas en el estado de Veracruz.

En su momento también hicimos un comentario sobre este caso (ver nota).

El debate del papel de OMS en la epidemia de influenza H1N1 continúa

Tal vez por primera vez en la historia, un organismo internacional se vio duramente golpeado por la comunidad internacional al señalarse una relación non sancta entre funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los laboratorios ligados a la producción de medicamentos utilizado mundialmente en esta epidemia. Los primeros atisbos de un potencial conflicto de intereses ya han aparecido.