En diciembre del año pasado publicamos un artículo sobre los “Hospitales de la Solidaridad“, bajo el título de Hospitales Solidaridad: al toro por las astas, en razón a que en la campaña electoral este tema se había constituido en un tabú. Por ello hicimos esta publicación y tiempo después los diarios de circulación nacional tocarían el tema.

El tiempo ha pasado. Existe una nueva gestión en la Municipalidad de Lima, con otra ideología y entonces también se plantea el nuevo enfoque de estos hospitales.

Como inicio de este tema que iremos tratando de manera continua, colocamos la entrevista hecha al economista Pedro Francke, director de Sisol (Sistema Metropolitano de la Solidaridad), ente encargado de los servicios integrales de salud de la Municipalidad de Lima.

-¿La nueva gestión del Sistema de Solidaridad (Sisol) ya tiene cifras de la facturación y cantidad de atenciones?

-En el 2010 los hospitales de la Solidaridad facturaron 160 millones de soles y ofrecieron alrededor de 10 millones de atenciones anuales, entre consultas y procedimientos diversos.

-¿Cuál es la prioridad de su gestión al frente de los Hospitales de la Solidaridad?

-La prioridad hoy es mantener y mejorar los Hospitales de la Solidaridad en los primeros tres a seis meses, pero al mismo tiempo debemos atacar las deficiencias, como la poca transparencia, y lograr la gestión de la calidad. Al mismo tiempo ver cómo enganchamos el sistema de solidaridad en una lógica de salud pública tanto por el tema del aseguramiento universal como en las estrategias y regulación sanitaria.

-¿Cuántos Hospitales de la Solidaridad existen en Lima y en otras regiones, y cómo se da la relación laboral con los trabajadores?

-En Lima hay quince Hospitales de la Solidaridad y nueve en distintas regiones. En relación al personal, una parte pertenece y tiene relación laboral con el Sisol: los administrativos, funcionarios, directores médicos, médicos que contratamos directamente, personal de limpieza. Estamos hablando de 1,240 personas, todos en el régimen laboral de los contratos CAS.

-Pero además está el personal de las empresas que contratan con el Sisol…

-Así es, existen 240 convenios con empresas que prestan servicios médicos y que tienen su propio personal, con su propia forma de contratación y están obligadas a cumplir los derechos laborales, pero esa supervisión Sisol no la realiza. Tenemos el caso del empresario Fermín Silva que tiene muchos convenios con Sisol para dar servicios en consultorios de oftalmología, laboratorios, ecografías y diversos servicios.

-¿Cómo se reparten los 160 millones de soles que los Hospitales de la Solidaridad facturan cada año?

-Cuando se trata de una empresa asociada, generalmente el reparto es de 70% para la empresa y 30% para el Sisol que es parte del Municipio; con ese 30% se paga al personal y otros gastos operativos; pero hemos encontrado que hay convenios variables en los que puede ser 65% para la empresa y 35% para el municipio, o 85% y 15%. Y en ciertos casos hemos recibido convenios en los que las empresas se llevan el 100% de la facturación.

-¿Cómo así una empresa pude llevarse el 100% si se supone que se deben repartir los ingresos generados?

-Los casos en que las empresas se llevan el 100%, como en los Hospitales de la Solidaridad de La Victoria y de Risso, se dan porque la infraestructura no es propiedad de Sisol sino del propio empresario privado. Entonces, a cambio de la utilización del edificio, se le ha otorgado el 100% de la facturación en algunas consultas y exámenes que realizan en ciertas especialidades.

-¿Qué tienen pensado hacer con el nombre Hospitales de la Solidaridad?

-Como es de conocimiento público el nombre Hospitales de la Solidaridad enfrenta el problema que está registrado por un privado en Indecopi y varios nombres parecidos como Solidaridad Hospital, Farmacias Solidarias, todos a nombre del Dr. Rubio, ex director ejecutivo de Sisol. El Dr. Rubio ofreció públicamente que iba a conceder el nombre transfiriendo la marca a la Municipalidad de Lima, hecho que aún estamos aguardando se dé. Mientras este tema jurídico no se resuelva, estamos a la espera.

-¿Pero ustedes tienen la voluntad de cambiar el nombre?

-En principio estamos esperando la entrega de la marca, si eso no se produce evaluaremos qué decisión tomar.

-¿En qué condiciones funcionan la infraestructura y equipamiento de los Hospitales de la Solidaridad? ¿se iniciará algún proceso de evaluación o acreditación?

-En general muy pocos Hospitales de la Solidaridad tienen categorización y los pocos que la tienen categorizan como establecimientos denominados I-3, lo que se conoce comúnmente como policlínico, que pueden brindar cirugías de día, pero no pueden ofrecer hospitalización ni cirugías complejas. Sólo algunos Hospitales de la Solidaridad de las regiones han estado categorizados, por lo que vamos a conversar e insistir en el trámite con el Ministerio de salud para llegar a una solución. Hay que tener en cuenta que algunos casos son muy particulares, como los que funcionan en contendedores, ya que éstos son temporales, pero funcionan ya varios años.

-¿En este proceso de ordenamiento se cerrarán algunos Hospitales de la Solidaridad que no cumplan las mínimas condiciones sanitarias?

-Lo más importante ahora es mantener la atención a la población que acude a los Hospitales de la Solidaridad y a mediano plazo buscar alternativas para que la gente pueda recibir atenciones en instalaciones que estén mejor pensadas para brindar servicios de salud.

-¿Qué significa buena atención teniendo en cuenta que algunos funcionan en contenedores o que los médicos en muchos casos ganan 2.8 soles por consulta?

-La mayor ventajas de los Hospitales de la Solidaridad tiene que ver con la rapidez en la atención, ya que la gente llega y se puede atender el mismo día, y además en ese mismo día puede sacar sus exámenes auxiliares como rayos X, ecografías u otros.

-¿Los médicos están acreditados debidamente en los Hospitales de la Solidaridad?

-Todos los especialistas que atienden en los Hospitales de la Solidaridad están registrados como tales en el Colegio Médico y acreditados de acuerdo a ley. Se exige además que los equipos estén en buenas condiciones y en caso de que eso no se cumpla lo corregiremos. Esas son las cosas que la población viene valorando más.

-¿Qué deficiencias presentan los Hospitales de la Solidaridad?

-No contamos con un sistema de auditorias médicas que permita saber la real necesidad de tal o cual intervención y así mantener un sistema de seguimiento continuo de mejoramiento de la calidad; no contamos con historias clínicas que definitivamente es necesario implementar.

-¿Los Hospitales de la Solidaridad estarían dispuestos a que las organizaciones de la comunidad puedan vigilar las condiciones en las que se desarrollan las atenciones?

-Una de las características de la gestión en Lima, como lo ha planteado la alcaldesa Susana Villarán, es la participación ciudadana y la transparencia, por lo que estamos dispuestos a abrir todos los espacios de participación que sean convenientes, tanto de diálogo con la sociedad civil, gremios de trabajadores, gremios profesionales, empresarios que dan servicios en los Hospitales de la Solidaridad. Asimismo que permitan desarrollar mecanismos de vigilancia ciudadana que son importantes para tener indicadores claros desde la ciudadanía de los progresos que estamos teniendo para avanzar mejor.

-¿Existen estudios o evidencias actuales que demuestren la aceptación de los Hospitales de la Solidaridad?

-Se menciona mucho que los Hospitales de la Solidaridad tienen una amplia aceptación, pero lo único que sustenta esa afirmación es una encuesta de la Universidad de Lima de hace más de tres años, en la que se registraba alrededor de 60% de aprobación, pero el tiempo ha pasado y hoy no tenemos estudios sobre el particular. Nosotros para gestionar bien el servicio necesitamos indicadores de ese tipo por lo menos dos veces al año.

-¿Contribuirán con las estrategias nacionales del Ministerio de salud?

-Nos parece importante contribuir desde los Hospitales de la Solidaridad en el tema de las estrategias sanitarias nacionales, ya que se trata de un tema de salud pública. Desde nuestro punto de vista, todos los servicios públicos y privados deben colaborar con estos temas; si no contribuimos a controlar la TBC la población se afecta, si no actuamos contra el VIH igualmente, si no colaboramos en la planificación familiar el embarazo adolescente seguirá. Nuestra idea es tratar de promover y apoyar las estrategias sanitarias nacionales en la medida de nuestra función. Por ejemplo, en TBC podemos servir para la captación de casos, a los sintomáticos respiratorios podemos hacerles la prueba de esputo y de ahí derivarlos al MINSA.

-¿Eso implica ver a los Hospitales de la Solidaridad como parte de un sistema mayor?

-Por principio hay que ver los servicios de salud como parte de la salud pública, cumpliendo un determinado rol y articulando con los demás prestadores. Y si eso es relevante en lo general, es más importante en un contexto en el que se desarrollará la transferencia de competencias al municipio. Sería absurdo que el Municipio de Lima mantenga un sistema divorciado de lo nacional.

Los Hospitales de la Solidaridad y el Aseguramiento universal

-¿Qué implicaría el aseguramiento universal para los Hospitales de la Solidaridad?

-El aseguramiento universal y los Hospitales de la Solidaridad pueden funcionar articuladamente. Por ejemplo los Hospitales de la Solidaridad hoy no atienden a la gente en pobreza extrema, porque toda la atención es pagada; sólo ha habido uno que otro caso social. Siendo uno de los grandes lineamientos de la gestión municipal la inclusión, eso se traduce en que la gente más pobre pueda acceder a atenciones y servicios, por qué no, en Hospitales de la Solidaridad. Esa atención sería cubierta por el Estado a través del SIS. Se conversará con el Ministerio de salud para ver las condiciones técnicas.

-¿Y qué opinan los empresarios que tienen Hospitales de la Solidaridad sobre esta posibilidad?

-Es necesario señalar que existe preocupación en los empresarios que brindan servicios vía los Hospitales de la Solidaridad, de que no se les pague oportunamente, ya que ellos con ese dinero que ingresa cubren los pagos inmediatamente a sus contratados. Por eso será clave asegurar que el pago del AUS se dé oportunamente.

-¿Trabajar el aseguramiento universal en los Hospitales de la Solidaridad traería el riesgo de desaparecerlos?

-Claro que no. En estas pocas semanas de trabajo hemos demostrado que los Hospitales de la Solidaridad se mantienen y mejoran, hemos hecho esfuerzos para darle continuidad en algunas situaciones complicadas, logrando que las atenciones sean oportunas, y que nuevos hospitales estén funcionando. Nuestro compromiso es que el sistema funcione porque da buena atención a la gente.

El tema de los medicamentos

-¿En relación al acceso a medicamentos, tienen pensada alguna estrategia?

-Hay que informar de entrada que las condiciones de inicio son bastantes desfavorables porque no hay ninguna política de medicamentos. Todas las farmacias en los Hospitales de la Solidaridad son alquiladas a un concesionario, sin ningún tipo de política sanitaria detrás, ni control propio. Ni siquiera podemos saber cuántas y qué medicinas se venden en los Hospitales de la Solidaridad, ya que el público va directamente a la caja y no tenemos control sobre eso. Están supervisadas como cualquier otra farmacia por Digemid, pero es importante saber que tienen un contrato vigente y seremos respetuosos de esos compromisos.

-¿Impulsarán el acceso a medicamentos genéricos?

-Pensamos impulsar una política de medicamentos de calidad pero accesible para la gente, los genéricos de calidad son un tema importante para nosotros; para eso estamos trabajando una estrategia de política que nos permita desarrollar estas ideas. En algunos casos el tema de las farmacias está desaprovechado. Si vas al hospital de Comas, hay dos o tres farmacias dentro del hospital, pero alrededor habrá unas veinte, porque hay mucha demanda y como no hay una política al respecto la gente opta por salir del Hospital de la Solidaridad.

Entrevista: Alexandro Saco