Este 4 de marzo, convocados por un diario local, los once candidatos presidenciales se reunieron para exponer sus principales planes e ideas de gobierno.

La opinión de muchos electores es que todos se dedicaron a hacer propuestas aún cuando las mismas no tengan factibilidad técnica o económica.

Las promesas electorales

Una buena promesa electoral es la que logra ilusión y credibilidad en el elector y lo induce a votar por el candidato que la hizo. En opinión de comentaristas políticos, existirían algunas diferencias en la percepción del elector sobre estas promesas. Señalan por ejemplo, que en Lima, puede ser menos importante que en provincias, debido a que el limeño está más acostumbrado a este manoseo; pero que en provincias la promesa suele ser más específica y por tanto, produce una ilusión más sólida. La carretera y el puente esperado, por ejemplo nutren promesas que tienen un efecto mágico en el elector, quien vota en función de la oferta específica vinculada a su región.

“Las corvinas nadarán fritas sobre las olas con su limón”

En el conocido vals criollo “Parlamanías”, el carreta Jorge Pérez ironiza sobre la arraigada costumbre de tontear al elector.