El día miércoles 25, organizado por el Departamento de Medicina, se realizó una conferencia sobre medicamentos comerciales y los genéricos, a cargo del Dr. Alfonso Zavaleta Martínez Vargas, Médico cirujano Doctor en Farmacología y Profesor Principal de la Universidad Cayetano Heredia.

La invitación era escueta y sólo decía “la intención es que cada uno de Uds. saque sus conclusiones sobre el uso de los mismos”. (¿?)

“En mi experiencia”… esa vieja frase sin sustento

Al final de la exposición, en la ronda de intervenciones del auditorio, no faltaron intervenciones acientíficas, como aquella del colega que pidió la palabra para felicitar la ponencia “porque ha dado más luces sobre el tema”; y que “en su experiencia” el medicamento de marca es “de lejos, mejor que el genérico”.

Por supuesto que inmediatamente le llovieron las críticas, porque la ciencia no acepta estas subjetividades en razón a que la validez científica está dada por estudios poblacionales, donde la diferencia debe demostrarse estadísticamente.

Un tema hipersensible en el mundo hospitalario

El tema “medicamentos de marca” y “medicamentos genéricos” no siempre es aséptico, dados los intereses comerciales que se encuentran implicados y por tanto interesa saber en primer lugar si existe conflicto de intereses por parte del expositor.

Recordemos que los hospitales son principal centro de atención de los laboratorios farmacéuticos, en razón a que allí se concentra un alto número de profesionales médicos, sobre quienes una cohorte de propagandistas se lanza a “persuadirlos” para que receten sus productos comerciales, llegando en oportunidades a caer en la guerra sucia contra los genéricos basados simplemente en la diferencia de precios, aduciendo que sólo esa variable pueda ser expresión de calidad.

Cuáles son copia y cuál es el original?

Si vemos la cantidad de propagandistas, todos ellos promocionando productos similares, es fácil deducir que frente a un original existe gran cantidad de copias, también promocionados como “productos de marca”, lo cual revela que la ética es un concepto muy laxo en esta materia.

Medicamentos genéricos

Los genéricos son medicamentos idénticos, en cuanto a principios activos, dosificación, forma farmacéutica, seguridad y eficacia, a los medicamentos originales producidos en exclusividad por los grandes monopolios farmacéuticos.

El periodo de exclusividad, que se inicia desde el momento en que el producto es puesto a la venta, vence a los diez años; pero la protección de la patente del fármaco original dura veinte años. Entonces es cuando otros fabricantes tienen derecho a producir los genéricos que cuestan un 40% más baratos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la mayoría de los Gobiernos recomiendan el uso de genéricos porque, por su menor costo, favorecen el acceso equitativo a la salud de las poblaciones expuestas a enfermedades evitables.

El Informe de la Comisión Europea sobre la competencia en el sector farmacéutico

Este Informe señala que en el comercio de los medicamentos, la competencia no está funcionando y que los grandes grupos farmacéuticos recurren a toda suerte de juegos sucios para impedir la llegada al mercado de medicinas más eficaces y sobre todo para descalificar los medicamentos genéricos mucho más baratos.

Asimismo, agrega, que los consorcios dedican centenares de millones de dólares a campañas tendentes a prolongar por más de 20 años la fecha de vencimiento de las patentes de fármacos, lo que impide el ingreso al mercado de productos genéricos con hasta un 40 por ciento menos del valor.

Incluso en algunos países se ha denunciado prácticas ilegales y desleales de grandes grupos farmacéuticos para impedir el ingreso al mercado de medicinas más baratas y descalificar  medicamentos genéricos.