Hace más de 2 meses te fuiste al valle del Colca llevado por los impulsos paternales ante la desaparición en esa zona de tu hijo también llamado Ciro (Jr.). Nadie pensaba que esta tragedia se iba prolongar el tiempo que viene durando, no obstante ello te vemos con la misma fuerza, con la misma energía, con la misma esperanza del inicio.

En el Carrión, el hospital donde te conocimos cuando estuviste en condición de destaque laboral, todos, absolutamente todos, en las mañanas, alrededor del kiosko de Pedro leemos ansiosos los titulares de los diarios con la esperanza de la gran noticia que nos permita fundirnos en un gigantesco abrazo, enorme, que llegue hasta el Colca.

Permíteme decirte que somos muchos los padres que en situaciones como la que estás pasando, JAMAS abandonaríamos la búsqueda. Y tal vez hasta podrían decirnos que la desesperación nos llevaría al borde de la irrealidad, pero ese es nuestro sino histórico.

Nos formaron con el paradigma que los hombres no lloran; sin embargo Ciro, con ocasión del Día del Padre, quiero compartir algunas lágrimas contigo para decirte ¡¡¡FUERZA CIRO!!!