En memoria de Rosita Paredes Chumbiriza

Fisioterapeuta y Profesora Sanmarquina

Compañera de Promoción

por: Washington Otoya Torres

La noticia nos derrumbó y nos cortó la respiración por algunos segundos….

Y nos hizo pensar, nuevamente, cuán cerca estamos de la muerte y cuán frágil y efímera es la vida.

Podría haber sido cualquiera de nosotros acostumbrados a viajar en los “feriados largos”, sea para desarrollar una actividad académica, o para,  simplemente, pasar un buen rato alejado del bullicio de la ciudad.

Rosita Paredes, volvía, precisamente, de celebrar, como todos los años, una fiesta patronal en la tierra que la vio nacer. Y que mejor hacerlo con sus familiares más queridos, sus dos hijos y tres de sus sobrinos.

Pero no podía faltar una de sus mejores amigas, colega y compañera de trabajo, tanto en el Hogar Clínica “San Juan de Dios” como en la Universidad de San Marcos, la Lic. Elizabeth Romero Ordóñez (QEEP)

El destino quiso que las dos partieran juntas en un viaje sin retorno, en un viaje que jamás hubiéramos imaginado, a pesar del potencial peligro que corremos cuando viajamos por las carreteras del país.

Para Rosita este era un viaje más y seguramente había prometido volver, como lo había hecho todos los años. Ella estaba plenamente identificada con su terruño, al cual nunca olvidó y por el que entregó su vida.

Nos duele su pronta partida y nos negamos a aceptarla pues, el largo trajinar de su vida profesional, le había dado el conocimiento y la experiencia necesaria para convertirla en una de las voces más autorizadas y respetadas de la fisioterapia en neuropediatría, campo en el cual tenía, aún, mucho que aportar.

La fisioterapia peruana, y con ella San Marcos, ha perdido a uno de sus más altos valores, dejando un vacío que difícilmente podrá ser llenado

 ROSITA TU RECUERDO VIVIRÁ SIEMPRE EN NUESTROS CORAZONES.

Lima, 02 de julio del 2013