Este viernes 25 de julio, integrantes de la promoción “Bodas de Oro” del Colegio Nacional José Pardo de Chincha estuvimos reunidos en casa de nuestro comprovinciano Miguel Veliz Alva, con un doble motivo. En primer lugar para hacer un patriótico brindis por Fiestas Patrias, con pisco puro, porque como se dice en nuestra tierra, si es puro y es bueno entonces se toma solo, pero si es uno de menor calidad, entonces debe tomarse como pisco sour. Es conveniente señalar que nuestro anfitrión siempre se caracteriza por ofrecernos pisco puro de alguna falca.

Luego vendría la reunión, que a manera de sobremesa, tendría como agenda nuestra participación en las fiestas jubilares del alma mater, que como todos los años se realiza el 12 de octubre.

Las reuniones promocionales tienen la virtud de fortalecer una amistad forjada en los años de colegio, que además nos traen a la conversación los recuerdos de la época dorada de nuestras vidas en las aulas del Colegio Pardo, donde fuimos guiados por excelentes maestros, de una época donde existía una mejor comunicación docente – alumno, transparente, comprometida, donde el profesor era visto como modelo y nuestros padres les permitían llamarnos la atención y sancionarnos por algunas inconductas, pero siempre en la perspectiva de lograr un ciudadano ejemplar que al egresar de las aulas puedan desarrollar cada uno sus proyectos personales que permitan tener una vida exitosa para beneficio personal, familiar y también del país.