El Ebola ha desatado una crisis de miedo a nivel mundial aparentemente explicada por su alta mortalidad, que tiene una tasa de letalidad de alrededor de 50%, lo que significa de cada 100 pacientes con esta enfermedad mueren la mitad, es decir el 50%.

Caso Hospital Carrión

El Ministerio de Salud (MINSA) ha señalado que el domingo 12 de octubre se reportó en la Sanidad Aérea del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez del Callao el caso de un ciudadano de la República de Guinea ingresado al país por vía marítima desde Chimbote, que presentaba fiebre y malestar general, por lo cual fue derivado para su aislamiento en el Hospital Daniel Alcides Carrión del Callao.

El paciente fue hospitalizado en este nosocomio en un ambiente que corresponde al CENEX, donde se internan los pacientes tuberculosos MDR y XDR, quienes han sido trasferidos a otros establecimientos para dejar habilitada esta sala.

El caso NO puede ser èbola, de ninguna manera

La medicina, como ciencia, tiene claramente establecidos los criterios para hacer los diagnósticos de las enfermedades.

En el caso de las infecto contagiosas como el èbola, es indispensable que cumpla los criterios epidemiológicos en base a la relación caso – contacto, que significa que el paciente debe haber estado en contacto con algún enfermo de esta enfermedad, quien pasaría a ser considerado como caso primario, por lo menos 21 días antes, que es el período de incubación reconocido para que el contacto infectado por èbola pueda desarrollar la sintomatología clásica.

Recordemos que las enfermedades no aparecen por generación espontánea ni se dan por el azar, sino que existen factores de riesgo asociados en una red de causalidad que explican la ocurrencia de un nuevo caso.

Es decir, un nuevo caso de èbola como se planteó que sería el marino que acaba de ser internado en el Carrión, debería haber estado en contacto por lo menos 21 días antes con otro caso con diagnóstico confirmado de la misma enfermedad; pero sucede que este paciente procede de Guinea Ecuatorial donde no se han reportado casos de èbola y como lo reconoce el Ministerio de Salud salió de su país hace dos meses.

Basado en este razonamiento científico, sostuve ante la dirección del hospital esta mañana, que este paciente NO tiene criterios clínicos ni epidemiológicos para Ébola y por tanto es imposible que sea èbola. Así de simple.

Los efectos negativos de una falsa alarma

No se ha estimado que un error de calificación en el triaje en el aeropuerto puede crear una falsa alarma y generar graves efectos negativos en la población, que en casos extremos llega a psicosis colectiva si no se actúa racionalmente; también sobre la institución que se ve amenazada con una “corrida” de pacientes, lo cual afecta la captación de sus ingresos propios; y también al país por los efectos perversos de las epidemias sobre el turismo y la economía.

Entonces hay que tener mucho cuidado con la manera como se actúa. El triaje debe ceñirse a una definición operativa de caso que considere criterios clínicos y criterios epidemiológicos.

Donde estuvo el error?

Analizando el Fluxograma de Referencia hacia el Hospital Carrión, encontramos que el TRIAJE, que es la evaluación de pacientes sospechosos de la enfermedad que se hace en el aeropuerto Jorge Chávez por parte de la Sanidad Internacional, a cargo de personal de salud dependiente de la Dirección de Salud del Callao, no calificó correctamente el caso de este marino.

Si allí se califica a un paciente como sospechoso de èbola es derivado (referenciado) al Hospital Carrión, donde no existe un segundo triaje, sino simplemente se procede a internar al paciente en un ambiente previamente determinado, pues según la normativa, el hospital no tiene atribuciones de hacer un segundo triaje.

Creemos entonces, que una adecuada evaluación epidemiológica hubiera impedido que suceda esta alarma y que se haya aislado a un hombre prejuiciado tal vez por ser de raza negra y proceder del África.

Propuestas de Mejora

La vigilancia epidemiológica debe continuar, pero se debe fortalecer el sistema de triaje en el aeropuerto para impedir se repitan casos similares evitando una alarma innecesaria.