Una de las debilidades del actual Sistema de Vigilancia implementado en el aeropuerto parece ser la carencia de una definición operacional de caso, lo cual explicaría el error diagnóstico en el paciente ingresado al Hospital Carrión como presunto caso de ébola.

Qué es una la definición de caso

La definición de caso es el elemento fundamental en el desarrollo de un sistema de vigilancia porque permite definir los criterios clínicos, de laboratorio y epidemiológicos que identifique a un individuo como enfermo del suceso epidémico y representa el instrumento básico para las actividades de recolección de datos de vigilancia. De ella depende la detección, la notificación y la clasificación de casos.

La definición de caso debe ser lo suficientemente sensible para captar los casos verdaderos de forma sencilla y rápida y lo suficientemente específica para evitar que el número de casos falsos positivos sea excesivo.

La definición de caso debe distinguir niveles con criterios específicos a distintos grados de certeza diagnóstica como, por ejemplo, los siguientes:

  • Caso sospechoso: signos y síntomas compatibles con la enfermedad, sin evidencia alguna de laboratorio (ausente, pendiente o negativa).
  • Caso probable: signos y síntomas compatibles con la enfermedad, sin evidencia definitiva de laboratorio.
  • Caso confirmado: evidencia definitiva de laboratorio, con o sin signos y/o síntomas compatibles con la enfermedad.

El documento “Plan Nacional de Preparación Respuesta frente a la posible introducción del Virus del Ébola” aprobado por el MINSA para enfrentar el actual problema de Ébola tiene la debilidad de no colocar de manera específica una definición operacional de esta enfermedad, lo cual podría dar margen a alguna variabilidad en la calidad de caso.

Algunas Definiciones Operacionales

La Secretaría de Salud de México en su documento técnico establece:

Caso Sospechoso de Enfermedad por Virus del Ébola: Toda persona con fiebre y uno o más de los siguientes signos o síntomas: debilidad intensa, mialgias, cefalea, dolor de garganta, dolor abdominal, vómitos, diarrea, exantema, disfunción renal o hepática, tos, disentería, gingivorragia, púrpura, petequias, hematuria o hemorragias a otro nivel y que, durante los 21 días anteriores al inicio de los síntomas, haya estado en áreas con transmisión, o que haya tenido contacto con algún caso confirmado.

Los CDC (Centros de Control de Enfermedades)/USA establecen:

La recomendación de los CDC es considerar como caso sospechoso a todo aquel que tenga signos y síntomas compatibles (fiebre> 38.5oC o alguno de los siguientes: cefalea, debilidad, dolor muscular, vómitos, diarrea, dolor abdominal o hemorragia) “en pacientes que hayan viajado a una zona con casos de ébola, en los 21 días antes del inicio de los síntomas“.