Enfermería históricamente ha sido considerada una profesión “femenina”, estando así conceptualizada en el imaginario popular, es decir en la percepción que nuestra sociedad tiene de esta, por lo que no es casual que, por ejemplo en los desfiles escolares las niñitas del nivel inicial, irán vestidas como “enfermeritas” ganando los aplausos de las personas presentes en estos eventos.

Además, desde sus orígenes la formación de enfermeras se daba en las recordadas “Escuelas de Enfermería” dirigidas exclusivamente a personas de sexo femenino, siendo ello, lo consustancial con el origen de la profesión.

Es a partir de la inserción al sistema universitario donde el ingreso ya no tiene restricción de género, porque el concepto de universidad tiene una lógica diferente, donde prevalece la no exclusión, de manera que progresivamente se van preparando los cuadros que el campo profesional demanda, independientemente del género. No obstante lo señalado, las promociones de estudiantes de enfermería en las universidades sigue siendo predominantemente femenino.

La representación en los colegios profesionales y los gremios.

Estando ad portas la realización de elecciones para la renovación de cargos en el Colegio de Enfermeros del Perú, me ha llamado la atención que en este proceso electoral en el cual participan 3 listas al cargo de decano nacional, 2 de estas tienen candidatos de sexo masculino y sólo 1 representa al sexo femenino, en un sector –repetimos- donde la mayoría de los miembros de la orden son mujeres.

Este fenómeno se ha podido observar también en las recientes acciones gremiales, donde, hemos visto desfilar aguerridas enfermeras, pero su interlocutor no ha sido precisamente una mujer.

Cómo entender este fenómeno?

Hemos tratado de entender este fenómeno sin encontrar respuestas sociológicamente válidas, máxime si tratamos de predecir resultados bajo esta percepción en este importante colegio profesional.

¿Quien representa mejor al gremio de enfermería me he preguntado, recordando que inclusive en algún momento la influencia de las tendencias feministas en el mundo pudieran haber hecho impensable el actual escenario que estamos describiendo.

Recordemos que el feminismo como movimiento social, es una de las manifestaciones históricas más significativas de la lucha emprendida por las mujeres para conseguir sus derechos, que se plasman en el acceso a la educación y la independencia económica a través del trabajo; produciendo muchos cambios en la sociedad occidental, incluyendo el sufragio femenino, el empleo igualitario y el derecho de la mujer de controlar sus propio cuerpo.

Entonces, en este ensayo seguiría interrogándome cómo hubieran reaccionado las feministas de la primera y segunda ola, en el análisis de este fenómeno que nos permitimos comentar.

La candidata (mujer) tiene un excelente currìculum

Para profundizar en este entendimiento, hemos analizando la trayectoria en el campo profesional de la enfermera candidata, señora Nancy Gamboa, doctoranda en salud, a quien tenemos la satisfacción de conocerla por trabajar en el mismo centro hospitalario y por ello, ser testigo de excepción de su solvencia profesional, de sus competencias técnicas y de su liderazgo.

De manera que pudiera ser ella la llamada a recuperar para las enfermeras el posicionamiento de la mujer en este espacio que representan los colegios profesionales.

No creemos que por las funciones de la enfermera, principalmente en el campo asistencial integrando los equipos de salud, se hayan“acostumbrado” a una posición en los servicios asistenciales donde el cumplimiento de su rol final pudiera estar supeditado a las decisiones terapéuticas que toma otro profesional de la salud en la visita diaria.

Si las elecciones se realizaran el 8 de marzo?

Qué pasaría si las elecciones se realizaran el 8 de marzo, fecha que se conmemora el “Día Internacional de la Mujer”, sobre lo cual se ha utilizado mucha tinta para explicar el rol de la mujer en la sociedad, recordando históricas jornadas donde ella ha sido protagonista; a personajes como Clara Zetkin, organizadora del movimiento feminista socialista alemán e internacional, una de las cabezas en la lucha antirreformista; y que ahora con el auge de las redes sociales podemos leer las opiniones de mujeres que resaltan el proceso histórico de su incorporación a los niveles decisionales en los diversos espacios sociales en los que se desenvuelve.

Esperaremos pues la respuesta de las enfermeras a la cuestión planteada.