El Departamento de Imágenes que comprende el histórico Servicio de Rayos X, de ecografía, de tomografía y resonancia magnética se encuentra en el ojo de la tormenta por la política implementada por la dirección del hospital, de entregar este servicio a terceros, .

Ya empezaron el año pasado haciendo un contrato por 5 años con un proveedor que ha instalado un tomógrafo (de baja calidad) en un área de este servicio. Ahora están en todos los preparativos para hacer lo propio con un proveedor de ecografías.

Decisiones anti hospital.

Nosotros partimos del principio que los trabajadores al comprometernos con la misión del hospital buscamos el mejoramiento de la calidad y por ende un mejor posicionamiento en el campo de la salud. Para ello es necesario actuar sobre los procesos internos que logre no solo la satisfacción del usuario, sino que desde el punto de vista de los procesos asistenciales se mejoren los indicadores que permitan mostrarnos como entidades socialmente eficientes.

Pero qué pasa cuando las autoridades, ya sea que intencionalmente o por sus carencias administrativas, generan insatisfacciones en los denominados “clientes internos” y en los “clientes externos” por las graves carencias que afectan.a la institución.

En ese marco conceptual, hasta parecería que no es casual que para efectivizar este plan se colocan funcionarios foráneos, ajenos al hospital, quienes “operarìan sin anestesia” la tercerización de nuestros servicios estratégicos.

La tercerizaciòn de la bata gris como “salvadora” es una falacia

Suponer que entregar a terceros la “bata gris” que comprende la gestión de los equipos como forma de resolver estos problemas es una falacia, sino veamos el caso concreto del tomógrafo que ha puesto un tercero en el hospital.  Una encuesta dirigida a los médicos de los servicios finales revelaría que estamos ante un proveedor malo, con un equipo obsoleto, a quien no le interesa la calidad, puesto que ya se ha asegurado un contrato por 5 años.

Este proceso no ha sido consultado con los expertos, sino que parece haber primado el interés tercerizador a cualquier precio. No queremos entrar en la desconfianza ni en la paranoia de analizar la estructura de costos de este contrato, sino que estamos hablando de aspectos técnicos que dejan mucha que desear.

Otro hecho a tomar en cuenta es que en un hospital docente, la presencia de terceros no posibilita las discusiones clínicas, esencia de un establecimiento de estas características, donde de manera fluida los clínicos acudimos por ejemplo ante los colegas radiólogos para intercambiar puntos de vista que enriquezca el manejo de los pacientes, produciéndose interesantes discusiones clínico radiológico, donde todos ganábamos.

También se afecta la formación de especialistas en la modalidad de Residentado Médico, porque este Programa se ve afectado en razón a que en los servicios tercerizados no se hace docencia, puesto que su finalidad es solamente el lucro.

El quid de la cuestión es que no se destinan las partidas presupuestarias para mantenimiento preventivo de los equipos, resultando luego que la reparación de los mismos pasa “las de Caín” en la maraña burocrática de procesos logísticos ineficientes, que finalmente determina que pasemos largos periodos con equipos parados.

Se busca tercerizar “la carnecita”

Un hospital Nivel III-1 como el nuestro tiene una alta demanda de exámenes radiológicos, ecográficos, tomográficos entre otros, lo que permite afirmar que este Servicio hospitalario resulta ser “una mina”, que adecuadamente potenciado generaría altos ingresos al hospital con concepto de “Recursos Directamente Recaudados (RDR)”, o sea los denominados ingresos propios.

Una gestión inteligente dotada de pensamiento estratégico destinarìa los recursos necesarios para el mantenimiento de los equipos sobre todo -repetimos- de los centros de producción más rentables económicamente, máxime cuando en opinión de los radiòlogos, un ecógrafo “se paga solo” en un promedio de 3 meses con la demanda que tenemos.

Por tanto, sostenemos que la tercerizaciòn de este servicio busca capturar uno de los centros de producción más rentables, afectando la economía del hospital que dejaría de captar estos ingresos.