Lo conocíamos desde la Facultad siendo estudiantes, aunque pertenecíamos a promociones Mendivildiferentes. Él era unas promociones posteriores a la mía. Era un estudiante notorio y todos le decían “El gato Mendívil” en razón a sus ojos claros.

Hizo el Residentado Médico de Cirugía y entró a trabajar como cirujano en el Benemérito Hospital Dos de Mayo. Docente de la Facultad de Medicina, alcanzó la categoría de Profesor Principal a tiempo parcial 20 horas, con el más alto puntaje en la Facultad de Medicina Humana, resultado del esfuerzo de una carrera docente que se inició en 1982, impartiendo sus conocimientos en el curso de Anatomía humana.

Sus colegas y alumnos lo recuerdan con aprecio por ser un hombre justo, tal como lo dice Fernando Vargas Peláez “El maestro Mendívil, cuando llegué al hospital Dos de Mayo, me impactó con su crudeza, sinceridad, honestidad y un gran sentido de hombre justo, una persona firme en sus propósitos y defendía con convicción sus planteamientos; además fue un maestro de quien pude absorber algunas enseñanzas en campo operatorio, que en mi calidad de rotante me albergó como si fuera de casa, el maestro se preocupaba si entraba o no al campo y no faltaba algún llamado con voz enérgica para que nos enseñe pero con buena voluntad, aprendí muchas cosas del Maestro Mendívil, realmente un Maestro en toda su esencia … QEPD Dr. Mendívil Ilustre Maestro”.

Coincidíamos eventualmente en la Facultad por alguna circunstancia y casi siempre teníamos tema para conversar, pues compartíamos algunas ideas en relación a la universidad y también a la problemática de la salud en el país.

El año pasado decidió estudiar Auditoría Médica en el diplomado que desarrollamos en la Facultad y en la entrevista personal que me tocó realizarle me dice que deseaba conocer el método, pues consideraba que la auditoría debe garantizar la calidad del acto médico y los procesos de atención en los establecimientos de salud y él consideraba que el acto médico se encontraba en crisis tanto en los establecimient0s de salud pública como en los privados.

Siempre respetuoso, asistía a las clases con absoluta puntualidad, tal que no tuvo ninguna inasistencia no obstante que las clases eran los sábados y domingos. Lo veíamos tomando apuntes en las clases, casi siempre hacía preguntas relacionando el tema con su práctica profesional, motivando en oportunidades interesantes diálogos con el ponente.
Sus compañeros del grupo de prácticas al cual pertenecía lo recuerdan paternalmente, dada su experiencia docente y también porque era el mayor del grupo. Así, Pamela Taipe, una de sus compañeras de práctica dice en este momento póstumo “Compartimos las clases de auditoría médica en la UNMSM. Gran amigo y mi consentido del grupo, como un padre para mí. Tu pamelita como siempre me decías. Siempre estarás en mi corazón. Dios tenga en su gloria”. Fue ella precisamente quien nos comunicó el sensible fallecimiento de Rolando. Sabíamos que había estado internado en el Hospital Guillermo Almenara Irigoyen al poco tiempo de terminar el diplomado.

Rolando, tú has sido un hombre trascendente y tu partida es prematura. La Facultad sentirá el vacío que estás dejando. Igualmente tus compañeros del Hospital Dos de Mayo, donde fuiste un médico gremialista, por ello transcribimos las notas que tu gremio ha colocado en las redes sociales invitando al velatorio a mostrar sus condolencias a la familia y despedirse del Dr. Mendívil. “Lamentamos comunicar el sensible fallecimiento de un miembro distinguido de la familia Dos de mayina, el Dr. Rolando Mendívil Zapata, cirujano general, catedrático, gremialista, ex presidente de nuestro cuerpo médico y muy apreciado colega y amigo. Nuestro más sentido pésame para su familia y seres queridos”.

cc Rolando Mendívil Zapata Requiescat in Pace (RIP).