La alegría que demostraban no solo era inmensa, sino también hasta contagiante para quienes preguntaban el motivo de esta muestra de regocijo y a quienes les llamaba la atención que todas estaban vestidas con unos impecables vestidos de color perla, uniforme ad hoc para la ocasión.

Estábamos en los alrededores de la Capilla del Hospital Carrión, lugar donde se habían dado cita las egresadas de la Ex Escuela Nacional de Enfermeras “Daniel Alcides Carrión” que funcionó donde ahora es la DIRESA – Callao, siendo su campo clínico principal el Hospital Nacional “Daniel A. Carrión”.

El motivo de esta reunión era celebrar sus “Bodas de Perla” promocionales al haberse cumplido 30 años de egresadas.

El reencuentro

Era una reunión de reencuentro, donde muchas de ellas era la primera vez que se volvían a ver después de haber egresado de la Escuela de Enfermeras, de manera que hoy 25 de junio de 2016 se convertía en una fecha de gran significado en sus vidas, diríamos con mayor precisión, una fecha memorable.

Desde tiempo atrás venían coordinando esta actividad, inclusive desempolvando fotos de la época a través de la mensajería instantánea del WhatsApp, esa maravilla tecnológica que ha permitido el éxito de la reunión.

Vinieron de todas partes, pues acudieron al llamado quienes radican en provincias y otras como Belinda Garate quien sin pensarlo 2 veces tomó un avión para estar presente. Otras como Sonia Vera estuvieron presentes en forma virtual a través de la cámara web de una laptop llevada para este efecto, recibiendo también por esta vía innumerables muestras de afecto.

Otras integrantes de la promoción que también están en provincias o en el extranjero enviaron sus saludos a través del WhatsApp.

El recorrido del recuerdo

Temprano habían podido recorrer los ambientes de su Escuela e identificar cada uno de los lugares por donde estuvieron en los años de formación profesional. Era una suerte de sentimientos encontrados, pues a la vez que les producía alegría este recorrido, también las inundaba de tristeza al recordar nostálgicamente lugares que ya no son, pues de la Escuela de Enfermeras no queda absolutamente nada, ni siquiera el jardín donde estaba la imagen de una enfermera que era el lugar obligado de las promociones para tomarse fotos que ahora son del recuerdo.

Luego fueron en grupo al Hospital Carrión, su añorado centro de prácticas, que también ha tenido un cambio tremendo, pues las antiguas salas de hospitalización del sector Carrión como San Juan, San Pedro, San Miguel, San Carlos o Lino Alarco ya no tienen pacientes sino que albergan a parte de la burocracia del establecimiento. No obstante ello, el solo respirar este ambiente añejo les llenaba la mente del recuerdo de sus primeras prácticas con los pacientes bajo la permanente supervisión de sus profesoras quienes cumplían a cabalidad la función docente que les tenían asignadas.

La santa misa

La pequeña capilla del Hospital Carrión fue el lugar obligado para la liturgia y que también les evocaba recuerdos por los tantos oficios religiosos en los que habían participado en este recinto en su época de alumnas de la Escuela.

Interesantes y profundas las palabras del sacerdote que celebró la misa, quien hizo hincapié en la sólida formación en valores recibidos en la Escuela y que el carácter de la educación está en relación directa con los valores que cultivan los promotores, en este caso de la congregación religiosa que dirigía este centro formador que tenía como lema “Ciencia, Arte y Amor”

El almuerzo

Por cierto que no podía faltar el “Almuerzo de Reencuentro”, el cual se realizó en el Club Social Miraflores.

Luego del brindis de honor, estuvieron las palabras de Bertha Alegría Domínguez, una de las activas coordinadoras de este evento.

Luego vendrían las fotos

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