Mensajes llenos de admiración y respeto, así como un dolor inmensurable por su partida se vienen dando en todo el mundo por el fallecimiento de Fidel, Comandante en Jefe de la revolución cubana.

Líderes de todo el mundo han expresado sus condolencias por su partida física, disponiendo que las banderas permanecerán a media asta en sus instituciones gubernamentales.

La noticia

Las primeras informaciones provenían de las redes sociales dando cuenta de este hecho, de manera que resultaba indispensable contrastar con fuentes oficiales, porque no era inusual que cada cierto tiempo desde la Central de Inteligencia de USA (CIA) y otros sectores interesados anunciaran la muerte del líder cubano, quien sufriera más de 600 atentados contra su vida. Por ello acudimos al diario Granma, con lo cual llegamos a la certeza que Fidel había fallecido.

Estaban las palabras del Raúl, su hermano y compañero de armas, quien en una breve alocución decía: “Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo, que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche, falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz”.

Fidel en la historia

La irrupción de Fidel Castro en la vida política de la primera mitad del siglo XX en Cuba fue un necesario alumbramiento histórico. Con su lucha y su ejemplo alimentó los sueños de libertad de millones y millones de hombres y mujeres del mundo. Esa es su principal contribución a la historia de la humanidad.

De él escribió Ramonet en sus “Cien horas con Fidel” que “Pocos hombres han conocido la gloria de entrar vivos en la historia y en la leyenda. Fidel es uno de ellos. Es el último “monstruo sagrado” de la política internacional. Pertenece a esa generación de insurgentes míticos —Nelson Mándela, Ho Chi Minh, Patricio Lumumba, Amílcar Cabral, Che Guevara, Carlos Marighela, Camilo Torres, Turcios Lima, Mehdi Ben Barka— quienes, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial a la acción política con la ambición y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones…”

Los logros de la revolución

Muchos son los logros y avances obtenidos por la Salud Pública Cubana por efecto de la revolución socialista, lo que ha influido notablemente en el estado de salud y aumento de la calidad de vida del pueblo, así como en el prestigio y reconocimiento alcanzado por Cuba a nivel mundial.
La tasa de mortalidad infantil es 4.2 por cada 1,000 nacidos vivos, siendo la más baja de América Latina y por debajo de la de Estados Unidos.
La tasa de mortalidad materna del 2014 es de 35.1 defunciones por 100,000 nacidos vivos muy inferior al promedio latinoamericano (67.5 en el año 2008).
Estos servicios operan bajo el principio de que la salud es un derecho social inalienable y por tanto está garantizado el acceso libre e igualitario a todos los programas y servicios de salud, brindando una cobertura al 100% de la población, sin ningún tipo de discriminación.

Avances similares se han dado en el sector educación, donde según cifras oficiales de Banco Mundial y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO, Cuba tiene el mejor sistema educativo de América Latina y del Caribe y es el país de con mayor Índice en el Desarrollo de la Educación en la región, a contraparte de la crisis mundial del aprendizaje que está afectando más a las personas desfavorecidas, donde de 650 millones de niños en edad de asistir a la escuela primaria en el mundo, un 38% no está adquiriendo los conocimientos básicos, y una cuarta parte de los jóvenes de 15 a 24 años de edad en los países pobres no puede leer una oración entera.

Por ello, como en la leyenda del Cid, Fidel cabalgará al frente de los pueblos aun después de la muerte.