Anécdotas


Este 2016 hemos recibido el Año Nuevo en “la chacra”, es decir en un ambiente rural, en la Pampa Cabeza de Toro, en el distrito de Independencia de la provincia de Pisco, por la Vía de los Libertadores que lleva a Ayacucho.

Esta feliz circunstancia se debió a que fuimos a este lugar de la campiña de Pisco invitado al cumpleaños de la Sra. Josefina Tasayco, quien justamente el 31 de diciembre cumplía 100 años de edad y lo celebraba en su casa ubicada en ese lugar.

Una experiencia maravillosa

Muchas veces los hombres citadinos, que vivimos en la selva de cemento, buscamos donde recibir el año nuevo y pasamos revista a una serie de lugares que ofrecen reuniones en ambientes especialmente preparados para la ocasión.

Pero las circunstancias han hecho que tenga la satisfacción de recibir el año rodeado de la naturaleza en un ambiente campesino, rodeado de plantas, totalmente ecológico.

Así, que al ritmo de esta celebración recibimos el año nuevo.

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En Pampa Cabeza de Toro

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Baile de Año Nuevo

 

Tarjeta de invitaciònJustamente, coincidiendo con el fin de año, hemos tenido el honor de compartir con sus familiares la celebración por los 100 años de la Señora Josefina Tasayco, de quien por el apellido sabemos que es una dama chinchana, nacida en el distrito de Grocio Prado.

Ella naciò en el barrio “Toma La Palma” – Grocio Prado – Chincha el 31 de diciembre de 1915. Sus padres fueron Uldarico Tasayco Saravia y Marìa Visitaciòn Castilla Munayco.

Contrajo matrimonio religioso con Don Gerardo Arroyo Munayco en la Parroquia de Chincha Alta.

Familias longevas.

Ella ha tenido 10 hermanos y dentro de los que viven en la actualidad todos ya pasan la barrera de los 90 años, lo que revela la longevidad de la familia.

De manera anecdótica mencionaremos que uno de los familiares al hacer uso de la palabra durante el brindis, tal vez para dar mayor realce a sus expresiones y llevado por la euforia de las circunstancias dijo que “así nomás no se llega a 100 años, siendo este el primer centenario que se celebraba”; pero vista las expresiones de los asistentes, se apresuró a aclarar que se trataba del primer familiar que celebraba su centenario.

La celebración

La reunión se llevó a cabo en la casa ubicada en Pampa Cabeza de Toro, en el distrito de Independencia de la provincia de Pisco, por la Vía de los Libertadores que lleva a Ayacucho.

La casa rebosaba con la cantidad asistentes conformada principalmente por los hijos, nietos, bisnietos y tataranietos, considerando que ella ha tenido 11 hijos y varios de ellos han seguido la antigua costumbre campesina de constituir familias numerosas.

Todos habían querido estar presentes en esta histórica celebración familiar, que necesariamente debe trascender en toda la provincia, pues hechos así son extremadamente infrecuentes.

Importante señalar también que estamos ante familia profundamente religiosa tal vez por ser de la misma tierra donde ha nacido la Beatita Melchorita y que tiene la satisfacción poco frecuente de contar entre sus miembros a 2 sacerdotes, ambos nietos de la señora Josefina; y justamente, la misa celebrada en la amplia sala de la casa estuvo a cargo de uno de ellos.

Luego pasaríamos a la cena. Como es costumbre “en la chacra”, los familiares directos –en este caso los hijos- se ubiquen en una mesa colocada en el centro del salón y el resto de familiares e invitados lo hacen en silla ubicadas periféricamente alrededor de la mesa. Debo agradecer la deferencia de la familia para con mi persona al ubicarme en la mesa central, compartiendo ese ese lugar privilegiado con los hijos de la Sra. Josefina.

Posterior a ello vendría la interminable sesión de fotos, entendible porque todos deseaban tener el recuerdo de esta celebración, y qué mejor testimonio que la foto “de reglamento” con la centenaria cumpleañera.

La lucidez de doña Josefina

Muchas veces vemos que por circunstancias derivadas de la edad las personas van siendo afectadas en su grado de lucidez, pero diríamos que esto no sucede con doña Josefina, para lo cual relataremos el siguiente hecho anecdótico: estábamos en la mesa, previo al brindis de honor y uno de los nietos era el encargado de servir el vino en las copas. A todos nos llenaba las copas, no así con la santa, quien al notar ese hecho llamó la atención al nieto diciendo: “hey, este cholito (así llaman cariñosamente a los niños) que te has creído, por qué me estas sirviendo poquito en mi copa, sírveme como a los demás”.

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Bueno de la comida no hablaremos porque se sobreentiende que se habían esmerado en ofrecer lo mejor por este esta celebración.

Para que un paciente sea intervenido quirúrgicamente requiere entre otros requisitos, tener un nivel aceptable de hemoglobina. Este dato es verificado por el médico anestesiólogo al momento de realizar la evaluación previa a la operación, para lo cual revisa la historia clínica del paciente.

La preparación del paciente que va a ser operado, generalmente está a cargo del Médico Residente, quien verifica que todo esté okey, correspondiendo a los médicos asistentes supervisar que el proceso pre quirúrgico se cumpla correctamente.

La anécdota

Cuentan que en cierta oportunidad el Profesor Don Luis Gurmendi, eminente cirujano del hospital Carrión, había programado una operación. Es así, que asumiendo que todo estaba conforme, ingresa a la sala de Operaciones, pero grande fue su sorpresa cuando se entera que su paciente había sido observada.

El doctor Eduardo Soria, Jefe de Centro Quirúrgico, al revisar la historia clínica se percata que faltaba el hemograma sin lo cual no podía determinarse el nivel de hemoglobina, entonces dirigiéndose al Dr. Gurmendi le dice: “Lucho, tu paciente no entra porque no tiene control de hemoglobina”.

A Don Lucho Gurmendi esta observación le cayó como baldazo de agua fría, pues asumía que el residente y el asistente que entraría como ayudante habían chequeado todo minuciosamente. Como es posible que no se hayan percatado de esta falla, dijo entre sí. Cierto es que no lanzó ni “ajos” ni “ta’mare” porque Don Lucho era pues un caballero.

Entonces se dirige al doctor Soria y sin que la frase siguiente tenga una connotación peyorativa sobre la paciente, le dice; “Pero Eduardo, mira a la paciente, si es una chola gorda y cachetona, cómo crees que va a estar anémica”?

El doctor Soria, quien tenía fama de ser muy agudo, llama a su secretaria y le dice: señorita, escriba el siguiente memorándum: “A partir de la fecha a las “cholas gordas y cachetonas” no se les pedirá hemograma para ser operadas”.

Una generación que no ha vivido el mundial

Esta mañana cuando los 2 jóvenes médicos del Hospital Carriòn se acercaron a pasarle visita, el locuaz paciente les dijo: “Yo soy Nicolás Fuentes, jugador mundialista de la selección peruana en México 70`”

Pero los colegas no entendían realmente qué les quería decir el paciente, pues han pasado 45 años que no vamos a ningún mundial de futbol, y entonces –de alguna forma- era explicable que siendo menores de 30 años no supieran quien era el paciente y por ello entrando al diálogo le decían; “Señor y usted en qué equipo jugaba”; o “usted en que puesto jugaba”; o “qué otros jugadores estuvieron con usted en ese equipo”.

Resultaba claro que no llegaron a vibrar con las jugadas del eficiente marcador de punta, jugador de Universitario de Deportes, cuyo nombre aparece en las letras del vals “Perú Campeón”, en la época del recordado Pocho Rospigliosi quien solía decir: “Ya vienen los goles de Cubillas”

Son pues anécdotas de una generación que ha vivido sin la emoción de quienes desde la radio y la televisión hemos vibrado con los goles de nuestro seleccionado..

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Para ser preciso, era la primera vez que escuchaba la expresión “pasar la prueba del serums”, por lo que me llamó la atenciòn en el contexto en que se desarrollaba la conversación y aun cuando más o menos me parecía intuir su significado, de momento, no me pareció oportuno pedir se me explique el término.

El escenario

Era un día sábado y había acudido al matrimonio de una pareja de profesionales jóvenes, diríamos egresados hacía unos pocos años de la universidad y donde uno de ellos había sido alumno en alguno de los cursos en los que participo como docente.

Mientras esperábamos la llegada de los novios en el atrio de la iglesia donde se realizaría la ceremonia religiosa, me encontraba en amena conversación con sus compañeros y compañeras de promoción.

Como no podía ser de otra manera, los temas giraban sobre la feliz parejita contrayente, pudiendo enterarme que no obstante estudiar en escuelas diferentes, Cupido los había flechado en el Jardín Botánico, ese espacio perteneciente a la Facultad de Medicina donde florecen plantas ornamentales, especies exóticas o medicinales y donde jóvenes enamorados pasean tomados de la mano.

El SERUMS

Pero luego vendría el término de la carrera y tendrían que marchar a realizar el SERUMS, (Servicio Rural y Urbano marginal) el cual está implementado como un servicio estatal obligatorio, requisito indispensable para ingresar a laborar en establecimientos del sector público; para ingresar a los programas de segunda especialización a nivel nacional; o para recibir del Estado becas u otras ayudas equivalentes para estudios de perfeccionamiento en el país o en el extranjero.

Pasar la prueba del SERUMS

Muchos jóvenes estudiantes pasan toda la carrera acaramelados, siendo frecuente verlos pasear abrazados, pero sucede que luego, durante el SERUMS, termina la relación amorosa ya porque uno de ellos, o ambos optan por iniciar alguna otra, justamente con alguna pareja a la cual han conocido en este servicio, debido a “la soledad, la lluvia, los caminos….” (Piedra negra sobre una piedra blanca, poema de Cesar Vallejo).

De manera que la expresión “pasar la prueba del serums”, significa entonces, que no obstante haber realizado el servicio en lugares diferentes y con poca comunicación física (face to face), al reencontrarse continúa el noviazgo, con mayor intensidad inclusive, que finalmente los lleva al altar.

 

Yo no conocí a Don Fortunato Quesada, pues cuando ingresé a la Facultad de Medicina, él ya había partido, porque había fallecido en el año 1966; pero alguna vez, siendo estudiante de medicina aún, escuché alguna de las anécdotas de este prestigioso médico que llegó a ser director del Benemérito Hospital 2 de Mayo. Así, recuerdo perfectamente muchas de ellas, de una época donde era común a los estudiantes tener la oportunidad de escuchar de los profesores parte del vasto anecdotario médico que tiene la profesión, lo que de alguna manera pudiera considerarse la transmisión oral en la medicina.

La nota introductoria tiene que ver con la atención médica realizada esta tarde a una paciente en su domicilio. Ella se encontraba acompañada de otra persona, la misma que durante la anamnesis intervino para referir que le había dado a la paciente un antibiótico, mostrándome el blíster.

Caramba, señora, le dije en tono de confianza: ¿I dónde aprendió usted medicina?, a lo que ella respondió, es que mi padre fue médico.

Casi de manera automática le pregunté por el nombre de su padre, quien resultó ser el Dr. Fortunato Quesada. En ese momento me vino a la mente la siguiente anécdota de quien fuera ilustre profesor sanfernandino, la cual le conté a ambas personas.

“Dicen que el profesor Quesada, quien era cirujano, en una clase donde el tema era hernias, refiriéndose a la recidiva de esta patología como una complicación de la misma luego de su manejo quirúrgico, le dice a sus alumnos: “ni hernia recidivada ni comida calentada”, escuchándose acto seguido, desde el fondo del salón de clases la voz anónima de un alumno que agregaba: “… ni las clases de Quesada”, (todo en rima) lo que motivo la risa generalizada, incluyendo la del mismo profesor, quien felicitó al alumno por su agudeza”.

La hija presente en la consulta también riò por la ocurrencia de entonces.

Mi solidaridad con Juan (del duende al cuy)

el cuyNuestro conocido Juan Acevedo, historietista peruano, célebre por su personaje “El Cuy”, e impulsor de la historieta alternativa, acaba de ser despedido del diario Perú21.

He aquí su carta:

Agradezco la discreción de los amigos que me escriben al inbox preguntando qué pasa que el Kuraka no ha salido en “Perú21”. La verdad, no me provoca hablar sobre este asunto, pero cuando así les he dicho, algunos insisten en que son seguidores del Kuraka, y que yo me debo al público. Tiene sentido el reclamo y aquí está la información.

El jueves pasado, cuando volví de recibir el premio Huamán Poma que me otorgó el VII Salón Internacional del Humor Gráfico, encontré un email del Gerente de Producto de “Perú21” diciéndome: “El presente mail es para comunicarte que por reestructuración del producto de Otorongo hemos decidido prescindir de tus servicios.”

Respondí de inmediato, en el mismo tono que tuve con el diario desde que comencé a colaborar allí en 2005: “Se cierra así una etapa en mi trabajo y siento que debo agradecer a la vida por lo que aquella etapa significó.”

No recibí ninguna comunicación más.

Supongo que me hubiese parecido correcto recibir la despedida por parte del director periodístico, Juan José Garrido, pero supuse que así están los tiempos. También es verdad, hay que reconocerlo, que en aquella comunicación el Gerente de Producto me refirió que “J” estaba enfermo. No sé si esto incidió en la decisión de sacarme repentinamente, espero que se mejore.

Amigas y amigos, es cuanto tengo que comunicarles.

Mi solidaridad con Juan

Este hecho ha motivado no sólo la solidaridad con Juan por parte de sus miles de seguidores, sino que sirve también para poner sobre el tapete el tema de la ideología de los medios de prensa y su acercamiento con los poderes de turno.

Indudablemente, los medios de prensa no son asépticos, sino que tienen la ideología de sus propietarios. Ello no tendría nada de particular, sino fuera porque convertidos en el Cuarto Poder, se convierten en generadores de opinión pública, influenciando a los lectores, inclusive de los “lectores de kioskos”, quienes al paso leen los titulares de diarios amarillistas, amén de ser “el opio del pueblo” por su papel adormecedor de la conciencia crítica a través de sus “programas basura”

Los peruanos recordamos que esta posibilidad manipuladora a través de los medios de comunicación fue utilizada recientemente por la dupla Fujimori – Montesinos, ya sabemos con qué fin.

Una muestra de intolerancia

El Kuraka era un medio de crítica al gobierno y a los políticos, por lo que se infiere que en una muestra de intolerancia habrían ordenado a Perú21 que debían despedir a Juan.

Se habla sotto voce de la presión de la “borrachita de poder”, a quienes no les ha interesado la forma (despedir a través de un mail) sino el contenido (eliminar a quien les resultaba incómodo).

Hay Juan para rato!!!

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

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